Vale la pena?

Hace unos días, en el super o mega mercado, frente a mi casa, vi a una mujer celestial.
Alta, rubia, ojos verdes, tostada levemente por el sol (se notaba que era natural), acento extranjero, tal vez portugués.
Solo vestía una faldita rosada, diminuta, pero dejaba ver lo que "corresponde" y tapaba lo que mi imaginación hasta hoy me mantiene sin dormir. Arriba llevaba un petito del mismo color, un poco más oscuro tal vez, de esos sueltos, como abiertos y bien escotado
Cuando la miré, solo pude seguirla por los pasillos, entre frutas, cecinas, carnes, vinos, conservas, pan, detergentes... la verdad es que no me di cuenta y cuando lo hice solo atine a ponerme colorado y centrar mi atención en lo que estaba buscando; compré limones, una botella de ron, menta fresca, un tarro de paté de jabalí, jamón serrano, pimientos, un sobre de salsa blanca, pan italiano, salsa de tomates concentrada y tres tomates perita
Al llegar a la caja me di cuenta que se me había olvidado el orégano, yerba ruin e indispensable... "que lata", pensé, eso porque la cola en la caja era larga, pero no me podía ir sin oregano o, tal vez, sin ver a la rubia una vez más.
Es notable lo que cuesta encontrar una sola cosa en estos supermercados, si quiero carne o pescado - que no me gusta - simpre hay un lugar grande, expuesto, demarcado y señalizado. Si quiero orégano, hablemos del molido, seco, porque del fresco ni hablar, es una epopeya.
Bueno, al hecho, recapitulando por los pasillos... obvio... la rubia, como que brillaba entre las conservas, hablaba por el celular y yo ultra ñoño me puse al lado, ella por el teléfono decía algo como que se estaba escapando de la casa porque su marido, conviviente, pareja o lo que sea le pegaba, pero se veía tranquila e incluso felíz. Me imagino la cara de estupido que tenía cuando termino de hablar y me quedo mirando, sonrio levemente, pero sonrio, y me dijo:
- "hace rato que me andas siguiendo".
- "Lo que pasa es que estámos comprando las mismas cosas", le dije... (mira el gil)...
- "Por cien mil pesos me voy contigo", replicó... "vives cerca, en que auto andas". Y siguió sonriendo.
En otro tiempo, no muy lejano, habría aceptado la propuesta, sin embargo pensé, cosa poco habitual en esos momentos: la rubia esta muy buena, mi casa está al lado, ando con plata, puedo safar del compromiso que tenía al almuerzo, mi señora está fuera de la cuidad... pero sin más le dije: " no flaca, solo quiero orégano", miré frente a mi y milagro; un paquete de orégano que parecía recién cosechado, lo tomé y me fui sin mirar atrás.
Al salir del super le comenté lo sucedido (a mi modo) a mi amigo perro, quien en un tono relativamente serio pero no exento de ironía me señaló: " lo que pasa es que somos muy burgueses...", aun no entiendo lo que quiso decir, sin embargo, y aunque no me gusta pensar en forma hipotética, menos mal que no llevé a la rubia al depto, porque a la entrada del edificio había un cumpleaños como de veinte cabros chicos con títeres y todas las mamás y las nanas, en la tarde llegó mi cuñado con los niños y; por si fuera poco mi vieja me quiso dar una sorpresa y me pasó a ver con unas tías.

3 Comments:
Uf, de la que te salvaste. Por mi parte, creo que es mejor tener los valores bien puestos para ahorrarse esas situaciones
Yo otra vez..
Oiga, has sido elegido par aparticipar en 5 extraños habitos tuyos. Para que veas de que se trata metete a mi blog www.triovalnoche.blogspot.com
saludos
jaja, al menos era mujer .
saludos
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