Mar

Cuando suene el clarín de batalla, bastará Clementina tu nombre para ir a buscar la victoria, con altivo y osado corazón.
Y si el plomo enemigo me derriba, tu nombre, límpido lucero, brotará de mis labios de guerrero como un último y eterno adiós.
1 Comments:
También es probable que no me derribe solo.
Publicar un comentario
<< Home