jueves, noviembre 03, 2005

Mar


Cuando suene el clarín de batalla, bastará Clementina tu nombre para ir a buscar la victoria, con altivo y osado corazón.
Y si el plomo enemigo me derriba, tu nombre, límpido lucero, brotará de mis labios de guerrero como un último y eterno adiós.

1 Comments:

At 4:49 p. m., Blogger Rodrigo Mena said...

También es probable que no me derribe solo.

 

Publicar un comentario

<< Home


Web Site Counter