Mar 2

Hace algunos años, enfrentados a un conflicto internacional similar al que se vive por estos dìas en el país, un mandatario chileno profirió: " y que es un pedacito de tierra..." Hoy algunos, ciertamente no el gobierno, dicen: " y que es un pedacito de mar..."
El hecho es que ayer salimos mal parados y puede que ahora también, pero me interesa más lo que pase mañana.
En unos años bien podemos tener otros conflictos del mismo calibre, ya que entre tratado limítrofe y tratado internacional parece que no es verdad que existan fronteras entre nuestros paises, de hecho, pareciera que nunca las hubo y que antaño tal o cual región del país pertenecía a otro estado; el problema tal vez está en la enseñanza que nos dieron en el colegio, tergiversada, artificial y falsa: Chile nunca existió!, porque todo es usurpado.
Mañana algunos dirán: "Y que es un pedacito de nación, un pedacito de historia, un pedacito de identidad..."
No creo en la solución bélica de estos conflictos, pero tampoco creo en la diplomacia.
Creo que no debieran existir fronteras, me gusta la idea del libre intercambio entre los paises y la globalización no solo es inevitable, es necesaria.
Sin embargo todo esto tiene un sabor agrio cuando se comparte con vecinos que caminan motivados por el odio, el resentimiento y la tan inconfundible envidia; y sobre todo, cuando sus decisiones solo tienen sustento en la manipulación política.
Y, además, tenemos que dar las gracias... será.
Gracias.

